Capítulo 5: La leyenda
Eric sonrió. Ya estaba en Fagho. Al kiu le llamó la atención lo delgado, pálido y ojeroso que se veía su amigo Arcon, pero decidió que le preguntaría más tarde.
Karime no había dicho palabra. Ver a su novio así, sin ninguna explicación y llegando a las puertas del palacio le preocupaba mucho. Luego de evaluar que no era de gravedad la herida de Hector, se acercó a él y se puso en puntillas para besarlo.
-¿Qué ha pasado, Hector?
-El grolyn se ha vuelto loco, Karime. De la nada se ha puesto a hervir, a vibrar y a expeler mucha energía. Eric, en su intento desesperado de...
-Luego me cuentas. Ahora me preocupa que andes con la cabeza así. Se te puede infectar y habrá que llevarte al hospital.
-Pareces terrícola hablando, Karime.- le comentó Hector con una sonrisa seductora.-Y me encanta.
Karime miró su boca y recorrió el rostro de Hector con sus dedos, para terminar dándole un apasionado beso.
-Que mi novio sea terrícola no me hace automáticamente una...
-¡Eh! ¡Tortolitos! Ya tendrán la noche para compartir. Pero a menos que Karime tenga alguna clase de fetiche con los hombres sangrantes, Hector debe limpiar su herida.- Bromeó Mao
La siret lo quiso asesinar con la mirada y Mao levantó las manos a modo de tregua.
Una hora mas tarde, se encontraban limpios y curados (y con zapatos) en la torre oeste. Eran las cuatro de la mañana y ninguno tenía sueño. Los hermanos devoraban bizcochos con leche a cantidades titanicas.
-Ya saciaron su hambre. Ahora ¿Pueden contarnos que rayos?-exigió Arcon que estaba muy impaciente y tamborileaba sus dedos en el brazo del sillón.
-Nada más extraño de lo que ya hemos vivido.-Empezó a decir Eric.
-¿Aparecieron unas hermosas ninfas y los atacaron? Eso es algo que no hemos vivido. Y no niego que es algo me gustaría vivir.-Dijo Mao.
-Ya dejate de bromas Mao.- lo reprendió Karime.-Por favor, procedan a contarnos que ocurrió.
Eric contó lo que había que contar. La rara reacción del grolyn dejó a todos los Guerreros extrañados.
-¿Alguna vez había reaccionado así? -Preguntó Hector.
-Todos los años que llevo vivo, jamás he sabido sobre algo tan raro relativo al Grolyn (claro que dejando de lado que sirve como portal para pasar a otro planeta). Y me atrevo a decir que soy el más viejo de todos nosotros.-dijo mao
-Si. Tampoco he leído en ningún volumen de "Historia de Andragos" que algo así sucediera.-Dijo Arcon. -¿En serio existe un libro así?-preguntó Eric.
-Son como los atlas de la tierra, Eric.
Y como bien saben todos, el grolyn se encuentra en Andragos desde su fundación. Me sería muy raro que no hubieran incluido hechos tan relevantes referentes a este último en "Historia de Andragos".
-Espera.-dijo Karime.-Existe una leyenda que puede que tenga que ver con esto. Es una leyenda muy antigua, que se le cuenta a los niños de Andragos. Me parece que las condicio
-Ve al grano, Theradam- exigió Mao.
Karime se sintió ofendida ante el poco tacto de Mao-Batay. Se abrazó las rodillas y continuó
-Hace quinientos años Andragos pasó por la más rara de las situaciones. Dicen los ancianos y los que aún conocen la historia, que parte del castillo de Andragos explotó bajo misteriosas condiciones. Se destruyó la mitad del castillo, incluyendo el salón del trono y la sala donde residía el cetro mágico. Claro, nadie nunca supo la razón de la misteriosa explosión. Se llegaron a crear teorías bizarras, que pusieron al pueblo en constante tensión. La principal era que algún reino vecino había saboteado a Andragos y era una especie de declaración bélica, pero nunca se llegó a confirmar nada. Otros decían que era un castigo de parte de los dioses por los pecados de todos los reyes habidos y por haber.
-¿Y como sabes que es una historia real?-preguntó Hector
-No sabemos si la leyenda es real. Pero es cierto que la mitad del palacio está construida con otro tipo de piedra distinta a la de la otra mitad.-Contestó Arcon pasando la mano por la pared de roca fría







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